Krillin, completamente furioso por la muerte de Yamcha, expulsa su poder y acaba con el resto de los Sai-bai-man, a excepción de uno, quien se disponía a atacar directamente a Gohan, pero es detenido justo a tiempo por Piccolo. Nappa decide ser el siguiente en pelear con ellos. Sin embargo, en sólo un instante, Chaos decide sacrificar su vida sujetándose fuertemente atrás de Nappa, para luego autodestruirse; por supuesto, no sin antes despedirse de Ten Shin Han. Pero para desgracia de todos, Nappa no sufre ningún daño con la explosión.
SIGUIENTE CAPITULO:
25. ¡El sacrificio de Ten-shin-han! El último Ki-ko-ho-da
SIGUIENTE CAPITULO:
25. ¡El sacrificio de Ten-shin-han! El último Ki-ko-ho-da